Ultrasonidos NARL

Hay muchos métodos para bajar de peso, deporte y una dieta balanceada suelen ser la sugerencia ideal para tener el cuerpo soñado. Pero es una realidad difícil de alcanzar para muchos, sea por falta de tiempo, de fuerza de voluntad o bien por impedimentos nacidos de la misma naturaleza metabólica de la persona. Es entonces cuando la gente se inclina hacia los tratamientos de adelgazamiento disponibles en el mercado, entre los cuales está la liposucción y los Ultrasonidos NARL .

La ventaja es la velocidad con la que se logra la eliminación de grasas que se busca, la contra son los riesgos de la cirugía y la aversión que la gran mayoría de las personas tienen al quirófano y a los bisturíes, además de los largos períodos de recuperación que requieren estas prácticas. Sin embargo ha aparecido un tratamiento mixto de efectividad sumamente alta y sin los contratiempos de las operaciones típicas. Se le denomina “Ultrasonidos NARL” porque combina terapia ultrasónica con un método de dieta y ejercicio llamado NARL (aunque otros similares pueden funcionar de igual modo), que complementa para mantener la figura lograda durante más tiempo.

Para entender el funcionamiento cabe explicar el proceso metabólico de la grasa. Cuando una persona ingiere calorías, la energía de los triglicéridos se transforma en adipocitos, donde se encuentra la Lipasa, enzima que a su vez transforma los triglicéridos en energía a través del deporte. Pero cuando no se hacen deporte, los triglicéridos exceden la cantidad ideal y los adipocitos crecen en tamaño, aumentando el cúmulo graso.

El método es el siguiente: el paciente se acuesta y se dirigen las energías del equipo a la zona “rebelde” a tratar. La frecuencia de los ultrasonidos emitidos durante la terapia estimula la lipólisis, proceso que deriva en la trasformación de la grasa en lípidos libres, éstos pueden quemarse haciendo deporte, pero en caso de que no se haga, eventualmente vuelven a su condición de grasas acumuladas.

De modo tal que los ultrasonidos por sí solos no generarán ningún cambio perceptible, a menos que se le acompañe con una buena dosis de deporte o, en su defecto, las plataformas vibratorias que estimulan ciertos músculos al punto en que queman las grasas por sí mismos. En caso de que la actividad física cese, el tejido adiposo volverá a formarse, puesto que los ultrasonidos son un tratamiento temporal, no cambian la estructura metabólica de una persona. Básicamente, sin esfuerzo no hay premio: éste es un tratamiento estético, no un truco de magia.

El peligro de los biopolímeros

Las técnicas de cirugía estética o tratamientos estéticos suelen transmitirse de una persona a otra. Normalmente,alguien recibe un tratamiento para mejorar su apariencia y comparte los resultados y recomendaciones con su círculo social cercano. Para muchos, esta es la única garantía de éxito y seguridad que necesitan; sin embargo, es importante investigar sobre cualquier tratamiento estético, sobre todo si éstos prometen resultados milagrosos que pueden entrañar riesgos, como ocurre en el caso de los peligrosos biopolímeros.

Los biopolímeros son sustancias derivadas del petróleo, de apariencia aceitosa y muy similares a las siliconas. Los biopolímeros están prohibidos expresamente por ley en tratamientos estéticos y fueron retirados del mercado estadounidense y europeo hace diez años. Pese a esto, se siguen aplicando de forma clandestina en muchos países, sobre todo en Asia y América Latina; esto es porque la población suele desconocer sus peligros y también porque se les cambia el nombre, llamándolos incluso prótesis líquidas. De este modo, muchos centros de salud siguen ofreciendo inyecciones para aumentar el tamaño de los glúteos y senos o incluso para engrosar los labios de estos materiales que resultan ser muy peligrosos, pues los biopolímeros generan rechazo en el cuerpo, pudiendo causar incluso la muerte. Los síntomas pueden ir desde cambios de color y temperatura en la piel de la zona tratada, dolor, nódulos, migración de la sustancia y molestias.

Alerta a ofertas engañosas: 

Los biopolímeros son llamados de muchas formas diferentes. Algunos de estos nombres falsos de los biopolímeros son:

Células expansivas, PMMA, Metacril, Metacrilato, Polimetril, Biofil, Bioexpand, Bioformbody, Polifill, Metacoll, Biogel, Silomed, Biomed, Bioestetic, Bioderm, Skinfill, Dimetilpolisiloxano, Newfill, Bioallcamid, Policrilamida, Artecoll, Dermalice, Silicona, Polimetilmetacrilato, Silicex.

También debes tener cuidado con los que dicen inyectar ácido hialurónico (Restilane) o Colágeno, pues estos materiales sólo suelen utilizarse en pequeñas cantidades para el rostro; además es muy costoso, por lo que los precios del tratamiento son un buen indicador: Si un centímetro cúbico de Restilane puede costar 300$US, entonces un tratamiento de aumento de glúteos (si existiese)de 600 cc costaría unos 18000$US. No te dejes engañar, la única sustancia segura para hacer un aumento de glúteos es tu propia grasa o los implantes, del mismo modo, no hay forma de aumentar los senos sin cirugía a través de inyecciones, si te ofrecen este tratamiento, seguramente se trata de biopolímeros. Consulta a tu cirujano plástico para obtener presupuestos e información sobre estas técnicas.

Implante de pantorrilla

La tecnología de la medicina cosmética ha avanzado a pasos agigantados en las últimas décadas, ofreciendo posibilidades que hace no mucho ni siquiera se cruzaban por la imaginación de nadie. Una de estas innovaciones es el implante de pantorrilla. Éste es un procedimiento quirúrgico que busca aumentar el volumen de los músculos gemelos (que conocemos como “pantorrilla”), estilizando la silueta de la pierna y mejorando la estética visual tanto para hombres como para mujeres.

Puede aplicarse para recuperar una pierna vejada por algún tipo de lesión, accidente, enfermedad o atrofia, o simplemente porque la delgadez de su pantorrilla no satisface al paciente. Como se ve, a pesar de ser una cirugía estética puede emplearse para revertir las secuelas inclusive psicológicas que pueden generar las imperfecciones derivadas de ciertas situaciones, como accidentes o patologías con síntomas de atrofia muscular.

La técnica consiste en injertar un implante de silicona a través del pliegue posterior de la rodilla, buscando simular la curva natural del músculo, dando un aspecto estilizado y curvilíneo, muy satisfactorio para el paciente.

La cirugía de implante de gemelos en sí

La cirugía comienza con el cirujano cortando la piel generando una suerte de bolsillo, en el que introducirá la prótesis. Acto seguido, procederá a dar la forma y curvatura deseados, a fin de lograr un aspecto natural. Luego se sutura la herida y se faja la extremidad con un vendaje elástico comprimido de modo tal que los implantes no pierdan su posición ni su forma, además de prevenir de este modo la formación de edemas.

El proceso se realiza bajo anestesia general (o peridural) requiere entre una y dos horas. El tiempo estimado de hospitalización es de 24 horas, aunque de haber sido puestos drenajes el tiempo se eleva hasta las 48 o 72 horas.

Cuidados luego de la cirugía

Como sugerencias postoperatorias se aconseja al paciente mantener reposo y las piernas inclinadas 45º los primeros dos o tres días. Por supuesto, también se sugiere evitar actividad física o esfuerzos que involucren la pantorrilla, como es lógico, y se aconseja enfáticamente que se evite consumir alcohol o fumar tabaco, puesto que ambas prácticas entorpecen el proceso de cicatrización.

Se le administrarán antibióticos al paciente para evitar infecciones y se le solicitarán que se presente a todas las citas de control para evitar inconveniente. Si bien se sugiere que evite actividades deportivas durante tres meses, al cabo de dos semanas puede volver a su rutina cotidiana.

¿Qué hacer antes de una cirugía estética?

Si ya has tomado la decisión de someterte a una cirugía estética para mejorar tu aspecto, sea cual sea, es importante que conozcas que estás frente a un hito de tu vida, pues cambiar tu apariencia física puede traer consigo una serie de consecuencias físicas y psicológicas de gran envergadura; por lo que no debes tomarte este paso a la ligera. Hay unas cuantas cosas sencillas que puedes hacer antes de una cirugía estética para mejorar la experiencia y facilitar la recuperación.

 Qué hacer antes de una cirugia estética

Deja de fumar: si eres fumador/a es imprescindible que dejes de fumar por completo al menos tres semanas antes de someterte a una cirugía estética. Esto es porque la nicotina cierra los vasos sanguíneos responsables de llevar la sangre oxigenada a los tejidos. Además de su función en la recuperación, el oxígeno ayuda a contrarrestar las infecciones y a mantener el los tejidos vivos, así como también contribuye al transporte de medicamentos importantes como los abtibióticos. Además, fumar congestiona los pulmones e incrementa el riesgo de padecer de infecciones pulmonares como la neumonía. Dejar de fumar antes de una cirugía estética garantiza un tiempo de recuperación más rápido y evita complicaciones.

Vigila los medicamentos: Evita las aspirinas, ibuprofeno y otros medicamentos que pueden afectar la coagulación o densidad de tu sangre antes de la cirugía estética. Consulta a tu cirujano sobre los medicamentos de venta libre que puedes consumir en caso de dolor leve antes de la cirugía.

Evita los suplementos herbales o naturales: El ginko bilova, ajo, gingseng, Aceites de pescado (omega3), ajo, valeriana entre otros pueden afectar tu coagulación al igual que la aspirina. Consulta con tu cirujano antes de continuar este tipo de tratamientos.

Se realista con tus expectativas: espera una mejora, no la perfección. Si pretendes convertirte en una modelo con la cirugía estética, entonces probablemente te decepciones. Se realista, y recuerda que una modificación corporal no salvará tu matrimonio, te dará un mejor empleo ni mejorará por arte de magia tu vida social.

Toma precauciones para el post-operatorio: dependiendo de la cirugía que vas a hacer, será importante que busques ayuda de un amigo o familiar para acompañarte durante y después de la cirugía. Es probable que necesites ayuda para enfrentar las tareas cotidianas, así que prepárate para ello. Del mismo modo, es preferible que pidas una licencia un poco más larga en tu trabajo para que regreses completamente recuperada.

Pregunta e infórmate: sin importar cual sea tu duda, no temas preguntarle al médico todo lo que se te ocurra; esto te dará confianza e información para afrontar este proceso. Del mismo modo, sigue cuidadosamente todas las indicaciones de tu cirujano en lo referente a exámenes pre-operatorios, cuidados y precauciones.

Tratamientos para la celulitis sin cirugía

La celulitis es un mal que aqueja a muchas mujeres. La aparición de la celulitis o piel de naranja tiene muchísimas causas que, combinadas, agravan el problema: mala alimentación, cigarrillos, trastornos hormonales, exceso de peso, vida sedentaria, beber poca agua, herencia… parece que todas las mujeres, sin importar edad o peso, se ven afectadas por este problema. Si bien es cierto que es mejor prevenirla que tratarla, las mujeres que padecen de celulitis están buscando alternativas no invasivas para combatirla y se han encontrado con los llamados tratamientos para la celulitis sin cirugía.

Determinar tu tipo de celulitis es lo primero

En primer lugar, para determinar el tratamiento que necesitas, necesitas saber cual es el tipo de celulitis que tienes: si es visible sólo cuando aprietas la piel, es celulitits grado 1; si es visible a simple vista, pero mejora cuando te acuestas, es celulitis grado 2. Si los nódulos de grasa son visibles cuando estás de pie y acostada y está acompañada de pequeñas várices, esto se debe a la degeneración del colágeno y es celulitis grado 3; mientras que si la celulitis presenta las mismas características que la grado 3, pero los nódulos de grasa son más grandes y duros, entonces estás frente a una celulitis grado 4, la más severa. Todos los tipos son tratables, aunque no se pueden revertir completamente sus efectos.

Escogiendo el tratamiento adecuado para la celulitis

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