Cirugía para recuperar la virginidad

Anteriormente comentábamos un poco sobre la cirugía íntima de la mujer. Hoy revisaremos un poco más a fondo la cirugía íntima estética, también conocida como cirugía para recuperar la virginidad. Todas las partes del cuerpo pueden sufrir alteraciones o malformaciones, sean fruto de enfermedades o accidentes, y para la mayoría de ellas hay tratamientos e incluso cirugías que remedien la anomalía, inclusive para las partes pudendas. Es el caso del área genital femenina.

En especial tras el parto (pero no necesariamente), muchas mujeres sienten que quisieran corregir algunas imperfecciones estéticas o funcionales de su zona vaginal. En base a estas necesidades es que se ha desarrollado el proceso llamado reconstrucción vaginal, que pretender recuperar las cualidades naturales de una vagina joven, como la reducción del monte de Venus o la recreación del himen (o membrana himeneal), asimismo sirve para tratar condiciones anómalas como son la hipertrofia de labios mayores y/o menores o bien la hipoplasia de los mismos. Esta gama de procedimientos también incluye la posibilidad de las cirugías de estrechamiento vaginal y de clítoris.

cirugía para recuperar la virginidad

Cada una de estas situaciones amerita un tratamiento distinto y particular. Entre las patologías más consultadas está la hipertrofia de labios menores, seguida por la atrofia de labios mayores. A su vez, a la primera se la clasifica dependiendo del grado de exceso labio-vaginal, que puede ser inclusive mayor a 6 centímetros. De acuerdo a la categoría que se le confiera a la hipertrofia se elegirá el tipo de procedimiento a aplicar, entre las técnicas se encuentran la de resección en W, resección en S, resección en Z, desepitelización y resección en cuña inferior (con colgajo de pedículo superior). Más allá de las particularidades, la mayoría de éstas se realiza aplicando una dosis de lidocaína y epinefrina como anestésicos locales para evitar el dolor, como es lógico.

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Marcas de prótesis mamarias

Al comenzar el proceso pre-operatorio para someterte a una cirugía de aumento mamario, tendrás que realizarte una serie de exámenes físicos destinados a comprobar tu salud, decidir si deseas implantes de silicona o de solución salina y además deberás escoger y comprar las prótesis que utilizarán en la cirugía. La mayoría de los cirujanos plásticos te proporcionarán una serie de marcas de prótesis mamarias y deberás escoger entre la que consideres mejor. Luego del escándalo de las prótesis PIP, es ideal que tengas suficiente información para escoger los de mejor calidad sobre todo ante la profusión de opciones en el mercado que pueden confundirte.

Si bien es cierto que todas las prótesis mamarias cuentan con certificaciones y deben cumplir con determinados estándares, las hay de diversos materiales, texturas y precios. El precio depende del tiempo de garantía, ofrecida como un seguro en función del riesgo de la rotura espontánea de la prótesis, y te la cambiarán si la rotura ocurre dentro de este periodo de tiempo. Las marcas de prótesis mamarias más conocidas a nivel mundial y que garantizan su calidad son las siguientes:

Mentor, Mc Ghan, Natrelle:  estas prótesis ofrecen una garantía de por vida, además son aprobados por la FDA, el organismo de control norteamericano con mayores estándares de calidad.

Arion: Garantía de por vida. Aprobadas por la CE (Comunidad Europea) y la ANMAT de Argentina.

EuroSilicones: Garantía de por vida. Aprobadas por la ANMAT.

Sebbin: Francesas. Garantía de sólo siete años.

Silimed, Perthese: Estas marcas de prótesis no especifican en sus protocolos un tiempo de garantía específico.

Estas son las marcas de prótesis mamarias más conocidas, si te ofrecen otras que no aparecen en la lista es importante que busques en la red información específica para esa marca. Recuerda que deben entregarte factura legal con el precio, marca y especificaciones del producto que estás adquiriendo, así como también un pequeño carnet o tarjeta en el que especifiquen serial, características de manufactura y marca de prótesis, pues éste será necesario en caso de cualquier inconveniente. No olvides consultar a tu médico cualquier inquietud que puedas tener al respecto y prefiere siempre calidad, aunque debas invertir un poco más de dinero; es tu salud y bienestar el que está en juego.

¿Estás preparado para una cirugía estética?

En nuestro mundo moderno las cirugías estéticas se han vuelto parte de nuestro argot social, vemos de repente una compañera de oficina que se ausenta por dos días y luego regresa con el busto aumentado, o una nariz perfilada. Hay docenas de programas de televisión que se dedican a hablar de los pros y los contras de cada procedimiento, vemos en la prensa a cada rato las ultimas operaciones de las estrellas famosas, su popularidad ha crecido tanto que incluso hay empresas de seguros que han comenzado a considerar incluir las operaciones estéticas dentro de sus pólizas. En medio de esta tormenta, mientras consideras si debes corregir algún defecto a través del bisturí te preguntas: ¿estás preparado para una cirugía estética?


Sin embargo en esta tormenta de popularidad la gente parece olvidar que aun cuando una intervención cosmética se realiza en lo superficial, las consecuencias pueden ser mucho más profundas, el factor psicológico es una variable que no podemos dejar de lado en este proceso. Toda cirugía plástica debería venir acompañada por un proceso de exploración psicológica previo donde el individuo tenga la oportunidad de evaluar las razones por las cuales desea someterse a esta transformación y se prepare a nivel psíquico para afrontar los retos de un cambio de su cuerpo y de su estilo de vida.

Puede parecer un poco frívolo todo este asunto de la preparación psicológica antes de una cirugía, pero lo cierto es que en muchas ocasiones los pacientes luego de una intervención quirúrgica comienzan a darse cuenta de cosas sobre si mismos que antes permanecían veladas, y es que no podemos separar el cuerpo de la psique, cuando hay una modificación en uno de ellos el otro se vera invariablemente afectado, por ejemplo las personas en estados depresivos suelen ser mas propensos a contraer resfriados.

El acompañamiento terapéutico nos brinda herramientas para aprender a sobrellevar los cambios y nos pueden a ayudar a procesar aquellos sentimientos encontrados que surgen luego de la intervención quirúrgica, como por ejemplo cuando la compañera de oficina se siente como un objeto porque los chicos del trabajo le prestan más atención luego de una cirugía de aumento mamario o la necesidad de reconstruir la auto-percepción luego de una cirugía bariatrica. Las cirugías estéticas son en su gran mayoría procedimientos permanentes y como tales no son decisiones que deben ser tomadas a la ligera, es importante como seres humanos conocer nuestras razones y nuestros deseos antes de tomar una decisión de la que nos podamos arrepentir.

Vaginoplastia: No todo es como parece!

Vaginoplastia es un termino que hace referencia a aquellas intervenciones quirúrgicas que tienen como finalidad la reconstrucción parcial o total de la vagina, es un procedimiento de cirugía estética que puede realizase en pacientes que presenten malformaciones congénitas o en pacientes que no estén conformes con la apariencia de su órgano reproductor, así mismo, puede ser utilizada para reparar el daño causado por circunstancias como dar a luz, trauma físico o cáncer.

Aunque existen numerosos métodos de intervención, la vaginoplastia puede ser dividida en dos grandes grupos, la primera es la cirugía reconstructiva: esta tiene como finalidad la reconstrucción parcial o total del área vaginal y se utiliza en intervenciones con una finalidad clínica o de cambio de sexo. Para realizar este tipo de operaciones usualmente se requiere tejido de otra parte del cuerpo, tradicionalmente se utiliza la mucosa oral por su capacidad de regenerar rápidamente sin cicatrices.

El segundo grupo es la cirugía estética como tal, y comprenden todos aquellos procedimientos que buscan rejuvenecer y embellecer el área íntima femenina, los dos procedimientos mas frecuentes de este grupo son la “rejuvenecimiento de la vagina” y la “labioplastia”. El rejuvenecimiento busca recuperar la estética de la vagina al remover el exceso de tejido y prensar la estructura de soporte del complejo vulvo-vaginal eliminando arrugas y dejando el área firme, es frecuentemente utilizada para contrarrestar los efectos de la edad o del parto. La labioplastia es un tipo de vaginoplastia localizada que busca reducir el tamaño de los labios vaginales y que puede ser realizado individualmente o como parte de un trabajo mas completo. Dentro de este grupo se ubica la reconstrucción de himen.

Antes de tomar la decisión de realizar una vaginoplastia es importante concertar la decisión con tu ginecólogo y buscar la ayuda de un cirujano que examine el caso, ellos serán capaz de informarte cual de los procedimientos se ajustan a tus necesidades.

Cómo minimizar los riesgos de las cirugías estéticas

Si bien es cierto que los procedimientos estéticos son en su gran mayoría de bajo riesgo, esto no significa que deban ser tomados a la ligera, cualquier intervención quirúrgica tiene un impacto sobre el cuerpo y de no tomar todas las precauciones posibles podríamos terminar con efectos secundarios que podrían incluso poner nuestra vida en juego. Es importante que conozcas cómo minimizar los riesgos de las cirugías estéticas. 


En la fase pre-operatoria es fundamental informarnos sobre nuestro medico tratante, sus antecedentes y experiencia. En la primera consulta, revisa sus certificados y diplomas, que deben estar expuestos y busca información sobre el cirujano en internet. Muchas personas han sufrido terribles consecuencias que van desde la deformación e incluso la muerte al someterse a intervenciones hechas por estafadores disfrazados de médicos.

Así mismo, es importante que los procedimientos se lleven a cabo en clínicas que estén equipadas para manejar cualquier emergencia y que cuenten con las certificaciones sanitarias adecuadas, especialmente para aquellas operaciones que requieran anestesia general. Evita lugares extraños, demasiado pequeños y consultorios fantasmas. La calidad tiene un precio: es mejor invertir un poco más y tener seguridad, es tu salud lo que está en juego. No dudes en preguntar y cuestionar, recuerda que es tu cuerpo y tienes el derecho de saber que es exactamente lo que va a ocurrir con él.

Revisa tu historial médico en busca de dolencias que puedan ser factores de riesgo para la cirugía, desde problemas de tensión arterial, diabetes hasta problemas de cicatrización. Te recomendarán hacerte varios exámenes médicos, no ocultes información ni falsees los resultados por tu propia seguridad. finalmente infórmate de los riesgos del procedimiento que planeas realizarte, cada intervención tiene sus propios riesgos y efectos secundarios.

Por otro lado el periodo post-operatorio es una época critica donde debemos seguir las indicaciones del medico tratante al pie de la letra, en la gran mayoría de los casos se recetaran antibióticos y reposo. Los primeros ayudarán a prevenir infecciones que de las heridas que pueden tener graves consecuencias para nuestra salud, el segundo es necesario para permitir que el cuerpo cicatrice adecuadamente, pues levantar objetos pesados o sobre-extendernos durante los primeros días puede causar que rompan las suturas lo que es en extremo peligroso. Lo ideal es contar con una persona que pueda ayudarnos durante estos días.

Ten a la mano el numero de tu cirujano y ante cualquier eventualidad o situación inesperada no dudes en llamarlo, el mas pequeño de los detalles podría terminar salvándote la vida. Finalmente, tan pronto comience la cicatrización toma vitaminas y aplica alguna crema recomendaba por tu medico sobre la herida, la idea de una cirugía estética es exaltar nuestra belleza y se pierde un poco el sentido si luego del procedimiento quedamos con marcas, cicatrices o queloides. Recuerda que tu vida y tu salud deben ser prioridad ante todo, cuídate, porque tu eres lo mas preciado que posees.